Cita

«La Junta ha gastado 16 millones para pagar los derechos de autor de los pañuelos palestinos que usan los progres” Antonio Burgos

El autodesignado cronista hispalense y amante de gatos, Don Antonio Burgos, usa hoy su columna de ABC para criticar la presencia de Diego Valderas en Cisjordania  y los 16 millones de euros en ayuda humanitaria ( que no en pañuelos palestinos) que lleva invertidos la Junta en una zona tan necesitada de ayudas al desarrollo. Con su fino estilo habitual tira de estereotipo y borda su crónica bienpagá. ¡ Que manejo de la ironía maestro!

Pero  D. Antonio ha elegido un día complicado para despotricar sobre proyectos de cooperación de millones de euros y menos cuando se pretende reprender a la Junta por no invertirlos en Andalucía; justamente hoy cuando El Mundo (su anterior casa) publica un capítulo más de la red de financiación ilegal del Partido Popular con los más de 10 millones  de euros que Luis Barcenas asegura que repartió en mensualidades y prebendas entre la dirigencia del PP.

Mal día para que D. Antonio desempolve el ábaco y se ponga a echar cuentas, no vaya a ser que en unos días salga en los papeles de su anterior diario ( en el que no le quedan muchos amigos) esas cajas de zapatos repletas de papelitos de colores que guarda bajo la cama. A ver si al final va a resultar que algo de los famosos 10 millones “en sobrecitos” de Barcenas se han ido en pagar no pañuelos palestinos sino  mollate de Huelva  y chucherías para gatos.

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En defensa de la Libertad

La movilización ha llegado a la enseñanza privada andaluza, los motines, pancartas, concentraciones, recogidas de firmas, novenas y pasacalles se han instalado en la otrora Institución y fortaleza moral de los ciudadanos de orden. Hace unos días saltó la noticia de un motín en la residencia universitaria de hijos del Ejercito y la Guardia Civil San Hermenegildo, resulta que el Coronel al mando de la plaza donde estudia la prole de la oficialidad patria estaba haciendo un poco de estraperlo con la comida de la chavalería. No se crean, no se trataba de blanqueo de dinero o cosas tan sofisticadas, se trataba más del clásico, por viejo, y tipicamente castrense, por casposo, “meteme en la factura cuatro jamones, una caja de cohíbas y una botella de whisky del güeno y lo haces pasar por filetes de lomo”,con el consiguiente “ Susórdenes mi Coronel” de la empresa de alimentación que proveía de alimento a los chavales. Por lo visto van seis detenidos, dos coroneles incluidos. Hasta 300.000 €. dicen que se han embolsado los próceres en especia, eso si, deben tener el colesterol por las nubes. No me digan que no hubiera dado para una película de Berlanga.

La Junta de Andalucía sigue erre que erre con retirar la subvención pública a aquellos colegios privados que se financian con dinero público pero aplican un temario y una educación distinta, especializada dirían algunos, en la que la segregación causa furor. Hace nada que pasando frente al colegio Altair me encontré una proto-manifestación “en defensa de la Libertad” (con mayúsculas). Preocupado por enterarme cual era el derecho fundamental que se estaba lesionando en ese colegio privado del Opus Dei   me acerqué a preguntar y descubrí, mi sorpresa también fue mayúscula, que el problema radicaba en que la Junta de Andalucía pretendía retirar la subvención pública a éste y otros colegios que, sin ser de carácter público ni guiarse por los criterios pedagógicos de la Junta, aplican roles y proyectos educativos diferenciados que yo no digo si mejores o peores, ( en eso coincido con ese grupo de padres manifestantes, cada cual le da a su hijo la educación que quiere y puede permitirse) pero distinto.

Vaya por delante en esta reflexión que a la Junta le ha dado la razón varios Tribunales sobre este particular.

Dejémonos de rodeos, el problema fundamental que surge en torno a la libertad de educación es que es un debate en el que la demagogia campa a sus anchas. Este problema tiene fácil solución, que a nadie le quepa duda de ello, pero como todo en la vida es ahí mismo, en su extrema simpleza, donde se encuentra el factor X que complica el asunto. Me explico, es fácil porque a fin de cuentas la Junta de Andalucía tiene razón. No lo digo yo, lo dice entre otros el TSJA; financiar a colegios privados y elitistas que practican la segregación cuando no se tiene para garantizar la red de centros de educación pública es , sencillamente, inmoral e ilegal.    ¿Entonces porque tanto lio? porque esos colegios concertados y privados son regidos por la Iglesia Católica, bien a través de congregaciones religiosas o bien a través de Fundaciones tapadera de tal o cual congregación de desarrollo epistolar entre los seglares tipo Opus Dei , pentecostales o Legionarios de Cristo; en el caso del ALTAIR es el Opus el que desarrolla ahí su actividad.

Cuando se cruzan los intereses de la Iglesia Católica con los del Estado saltan chispas, de siempre, pero desde que Benedicto XVI se vino a Madrid a comenzar su Cruzada por la Reevangelización de Europa ( escuchar en España a un Papa hablar de Cruzada pone los pelos de punta y el pasaporte a mano)los neocon del catolicismo están más guerrilleros que nunca y cualquier acción que perjudique, aunque sea lo más mínimamente posible, al entramado católico rapidamente es tildado de agresión contra la iglesia, la fe, o  -como en el caso que nos ocupa- la Libertad de elección.

Personalmente no creo que nadie de la Consejería de Educación de la Junta (socialistas cuyos hijos llevan educándose en colegios de pago desde preescolar) quieran cerrar, imponer o entrometerse en la educación que cada cual quiere darle a sus hijos y menos en los colegios elitistas en los que –digámoslo otra vez- quieren que sus hijos se eduquen. Parece más un intento de marcar distancias para con el Gobierno Rajoy que está favoreciendo mucho a este tipo de instituciones educativas. Con Izquierda Unida ya es distinto, ve Usted, ahí si que se percibe mas que lo de subvencionar a la educación privada, perdón por la expresión, es una tomadura de pelo lo entienden como un principio político en virtud de cual actúan. El que quiera que su hijo se eduque en los principios rectores de la religión católica perfecto, que lo haga. La que guste que su hijo estudie en un aula solo con niños de su propio sexo estupendo,no lo entiendo, pero tendré que respetarlo.  ¿Pero – y he aquí la gran cuestión-  porque tengo que pagárselo yo?. Hay quien dirá que hay que pagarlo porque la Iglesia ( y sus organizaciones afines) realizan una labor que ayuda a la administración allí donde esta no llega y tal. Ese razonamiento obvia el hecho de que no llega porque ese espacio ya estaba ocupado, gracias al  franquismo, por una serie de instituciones religiosas a las que se primó en la configuración de esa nueva España del Caudillo triste y negra. A mediados de los años 50 y 60 y como parte del Concordato del Tirano con la Santa Sede se facilitó, a las ordenes religiosas, la posibilidad de estructurar la educación de las nuevas generaciones de españoles. Se redujo al mínimo los requisitos profesionales para que personal del clero entrara a formar parte del magisterio ( un sector este de una larga tradición liberal y republicana en España rapidamente ocupado por monjas y curas que en muchos casos no sabían hacer la o con un canuto, ni aun hoy saben); se regaló, literalmente, terrenos e infraestructuras a las órdenes religiosas, las cuales vieron incrementado su capital desaforadamente en las tres últimas décadas de la Dictadura.

Todo para crear el modelo de ciudadano que quería Franco y  que necesitaba el empresariado español del momento. Luego llegó la no tan modélica Transición,  su café para todos, etc, etc.

En España tenemos un curioso síndrome de Estocolmo con la Iglesia Católica, nada nos da más pánico (y sus razones históricas tiene)que enfrentarnos a una Institución que en nuestro país manda y mucho. Si no fíjense, lo primero que ha hecho Juan Ignacio Zoido en los presupuestos de 2013 de Ayuntamiento de Sevilla ha sido asegurar un más que buen dinero en subvenciones a los Colegios privados y concertados mientras, dicho sea de paso, los niños de algunos colegios públicos dependientes del Ayuntamiento tienen que ir con su propio radiador a clase porque no hay para pagar la calefacción. Por cierto, que igual que el Ministro Wert que va camino de convertirse en el peor Ministro de Cultura de la historia, de la de España digo, con lo que eso representa porque a Ministros corruptos, incompetentes, tontos del culo y meapilas nos ganan muy poco países. Quizás Ruanda y Uganda, pero solo quizás. Por eso creo, sinceramente, que hay que respetar la libertad de elección de centro a aquellos padres que quieran que sus hijos se eduquen en conceptos caducos, elitistas y sectarios (algo que de por si ya se hace, mal que le pese a las señoras que reivindicaban su particular Libertad a las puertas del ALTAIR). Pero eso si, al mismo tiempo que se respete la Libertad ciudadana de educarse en la pública dotando a los colegios públicos de la financiación necesaria para que exista igualdad de condiciones entre las dos modalidades educacionales, tendiendo a reducir la efectiva brecha que ya existe entre Escuela privada/concertada y la escuela pública. Para empezar no parece mala idea redistribuir fondos en beneficio de esta última, dicho desde la Libertad.

Y la enseñanza segregada de los niños del ALTAIR (amparando sus derechos inalienables a estudiar separados, que en la mezcla está el demonio) que se la pague su puñetera madre.